¿Qué cosas haces solo por el gusto de hacerlas? Hacer un rompecabezas, escuchar música, jugar, viajar, caminar…; contestar esta pregunta es la clave de la recreación. He aprendido que estar aburrido es solo una opción de los cientos o miles que hay en la vida; y también que siempre que me encuentro cansado, angustiado presionado o atrapado debo buscar un espacio de recreación. Este no necesariamente tiene que ser algo de gran envergadura (como un viaje) sino simplemente intentar recrearnos en ese momento. Para ello podemos tomar una hoja en blanco y escribir tres, cinco o diez cosas que podemos hacer para distraernos: bien puede ser llamar a un amigo, dar una caminata, jugar a un videojuego, escuchar una canción, hablarle a un compañero, hacer algo bueno por otra persona, escribir una carta de agradecimiento, planear un nuevo viaje, dibujar, crear una obra de arte en una servilleta o lo que se te ocurra. El descanso es un tipo de recreación, pero por lo general nuestro cansancio suele ser más mental que físico; por ello siempre hay que tener a mano hobbies y juegos con los que recrearnos.
En todas las áreas hay espacios de recreación; podemos intentar disfrutarlos o planear otros distintos.
En el área de la salud física el practicar cualquier deporte es en sí mismo un acto de recreación, incluido el hecho de moverse, ya sea caminando, bailando o de cualquier otro modo. Comer también lo es, desde un dulce o un helado hasta una gran comida puede cambiarnos el ánimo. Mentalmente, la meditación, la oración o el canto de mantras también nos ofrecen una recreación, pues al dejar de pensar nuestra mente descansa; o si recordamos un momento en el que hemos sido felices también obtenemos paz, alegría y descanso. También podemos leer, ver un video gracioso, buscar respuesta a una de nuestras grandes preguntas, leer o escuchar una poesía, estudiar algo o simplemente hacer un listado de las personas, experiencias y cosas maravillosas de nuestra vida, y sentiremos cómo nos recreamos con la gratitud. También tenemos la música, que puede acompañarnos en nuestra vida cotidiana y ayudarnos a vivir la vida de forma más ligera. Yo tengo una playlist en la que a lo largo de los años he ido añadiendo las canciones que me gustan o me recuerdan algo bello; ya son más de cuarenta horas; si quieres te la comparto, está en Spotify y se llama «grupoyayos»; es como la banda sonora de mi vida. Espiritualmente, para mí Dios siempre está presente, solo hay que acudir a Él. No importa en qué o quién creas, la mayoría de las religiones y los dioses son omnipresentes.
En el área del trabajo seguro que existen una o varias actividades que disfrutas mucho y te producen esa sensación de flow en la que el tiempo se detiene, y eso en sí mismo es también un descanso. De igual forma, el pensar que lo que estamos haciendo nos ayudará a costearnos nuestras aficiones. Ayudar a los que queremos también produce como un descanso. La ayuda que proporcionamos en nuestro trabajo también nos sirve de recreación; de hecho, esta está siempre cerca si la buscamos. En el trabajo es casi indispensable alternar tareas complicadas con tareas relajantes, así como tener espacios de descanso.
El área del amor en sí misma es un área de recreación. La alegría que siento al ver a mi mujer, al hablar con mi hermana, con mi familia, con mis colegas, el escuchar de sus vidas, oír sus problemas y, si me es posible, ayudarlos también me produce descanso. El altruismo es también una de las fuentes de descanso más grande que hay; seguramente hayas pasado un día ayudando a algún amigo o a alguien necesitado e incluso ahora que lo recuerdas hayas sonreído sintiéndote de cierta forma recreado.
El júbilo, la alegría, la risa y la recreación están siempre cerca para el que desea encontrarlas. La recreación debe de estar presente en cada uno de nuestros días; esto nos ayudará en el desempeño de todas nuestras áreas. Ante la falta de recreación solemos poner como pretexto el trabajo, pero la mayoría de las veces es nuestra obsesión la que no nos permite tomar una pausa. La recreación es parte de la vida, de hecho, es lo que ayuda a crearla: los músculos crecen cuando se descansa, todo el amor procede de un deseo de gozo, alegría y recreación; al igual que los grandes negocios o las grandes ideas, que normalmente suceden en momentos de descanso, no cuando se persigue obsesivamente una solución.
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