Vivir de tu arte ¿Cómo terminar una obra de arte?
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por | 15/06/2024 - 6:49 AM | Sin categoría, Vivir de tu arte

Vivir de tu arte ¿Cómo terminar una obra de arte?

 

  • Encontrar la razón 

 

Para terminar una obra de arte, debe de ser relevante para el que la hace, si no encontramos una razón suficientemente fuerte para terminarla no generamos la fuerza necesaria para atravesar la resistencia, para llegar  a ver nuestra primera versión terminada. 

 

Durante dos décadas escribí y edité varias veces la Epopeya del héroe sin razón, lo que me orilló a terminar una versión final fue inscribirla a un concurso. Una fecha y un formato fue lo que me animó a finalizar, la primera vez.

 

Sin embargo, no pasó nada, no gané el concurso, ni siquiera una mención, ni siquiera obtuve las gracias. 

 

En aquellos entonces la única vía de publicación, era la impresión. No tenía el dinero, ni tenía las ganas, ni la necesidad de invertir en ello, durante décadas la obra se quedó guardada en el disco duro de los recuerdos. 

 

Muchos años más tarde, cuando la pandemia empezaba a hacerse más y más larga decidí escribir los 15 viajes increíble por México, mientras lo hacía vino a mi mente la idea de crear una agencia de viajes dedicada a organizar este tipo de viajes por México, así relancé la agencia de viajes: Uadventurer, que había intentado hacer al inicio de la pandemia. 

 

Para lanzarla me dije que debía de crear un viaje icónico, ahí pensé en cruzar México de punta a punta escribiendo diariamente, justo el día que decidí me luxe gravemente el tobillo, y así justo empieza el libro de “La vuelta a México a través de mis cambios”.

 

El gran hallazgo del viaje y de esta travesía es que el que sale de la Ciudad de México es un empresario dolido de tocar una vez más la quiebra y el que regresa es un escritor viajero con ganas de recorrer no sólo México, sino el mundo entero. 

 

La segunda parte de ese libro iba a ser la vuelta al mundo en 90 días, sin embargo la historia de ese viaje no fue victoriosa, ahí el escritor, el artista y su compañera de vida se dan cuenta de que desean una vida muy distinta. 

 

En la isla de Capri, donde debieran encontrar el paraíso, nos encontramos sumidos en el inicio de un cisma, yo llevaba diez días enfermo, me di cuenta de que algo muy grande estaba muriendo, al verlo no pude más que ponerme a estudiar sobre el Cambio. 

 

Dicen que si sueñas que se te caen los dientes es que vendrán cambios, yo soñaba se me caía la dentadura entera e incluso en la cima de la felicidad del viaje, el primer día que pude esquiar sin caer en Alpe d’ Huez, se me desprendió un diente frontal. 

 

Desde ahí me puse a investigar, estudiar y leer como un maníaco, una semana leí tres o cuatro libros mientras hacía resúmenes en texto y luego en audio, me daba cuenta de que debía de cambiar por completo mi vida entera. 

 

La primera versión final de este libro y proceso se dio con el libro de Cambio, Recrea tu trabajo, tu salud, tu empresa, tu vida entera. 

 

También quise hacer con este proyecto una empresa, el artemprendedor que llevo dentro, vive intentado unir ambas esferas, el mundo subjetivo y el objetivo, eso es la experiencia artística, esa colisión es lo que se logra con las travesías épicas. 

 

Me di cuenta de ello por primera vez en Vietnam, mientras mi separación marital era inevitable yo empecé a pensar en cómo vivir del arte, y me di cuenta de que el problema no era exactamente ese, ahí fue que por primera vez separé las ideas de “vivir del arte, con vivir para el arte, con el arte, vivir con arte”. 

 

Este es el inicio de este proyecto que escribo, hace dos años que la idea cayó en mi por primera vez, pero me doy cuenta de que esta obra está en proceso. 

 

Al mismo tiempo siento la necesidad de terminar cuanto tengo en tintero para empezar un proyecto nuevo, lo que me queda por terminar al momento es la versión final en audio de la Epopeya del Héroe sin Razón y la Isla Mental, Cambio, y la vuelta a México a través de mis cambios y del viaje “Shikoku Bike No Zen Henro”. 

 

Me doy cuenta de que no he escrito la versión final de Ultravelman porque todavía estoy terminado ese proceso, lo que quería con el libro de Cambio era dar la vuelta al mundo y encontrar mi lugar perfecto, hoy siento que es Andalucía, que aquí voy a establecerme sino de por vida, si por un largo tiempo.

 

  •  Definir a qué le llamaremos terminar

 

El camino al crecimiento continuo es la acción continuada enfocada en un objetivo. 

 

Lo primero que se tiene que decidir cuando se quiere llegar a algún lugar es el destino.

 

El caminar sin dirección alguna es una aventura, en ellas se sabe donde acabas pero no sabes ni cuando, ni donde, ni como terminas. 

 

La aventura es un momento de exploración, es un periodo de búsqueda, de inspiración, en el que uno prueba diversas alternativas, en las que conoce diferentes vidas, vías. 

 

El crecimiento inicia con la decisión del destino, y la aventura está en el proceso a conseguirlo, pues no hay camino recto, ni hoja de ruta cuando se busca el crecimiento. 

 

Hay patrones, procesos lógicos que se siguen, el más puro de ellos es la prueba error, el método científico, la lean strategy o mi OPERO. 

 

Hay procesos, acciones repetitivas que se realizan para conseguir un objetivo, una obra, un proyecto. 

 

Y por el otro lado hay estrategia, se analizan las acciones que se realizan para lograr el crecimiento. 

 

La aventura y el arte están circunscritas al proceso, son el círculo zen de poder que no tienes error y siempre es perfecto, sólo hay que hacerlo. 

 

Tenemos el poder tanto de la pregunta como de la respuesta, las dos son parte del proceso, lo único que hay que decidir es la dirección a la que deseamos llegar. 

 

Cuanto, cuando, que es para nosotros terminar una obra, un proyecto, llegar a alguna meta, no importa que sea pequeña, pues en cuanto lleguemos a ella veremos la siguiente. 

 

Lo importante es el primer paso, el que se da todas las mañanas, las primeras palabras que circulan en la cabeza, las primeras emociones con las que los días empiezan. 

 

El camino puede ser corto o largo, nosotros decidimos cual tomar, lo importante es tener un final, saber que vamos a terminar, decidir cuál es la primera versión de aquello que queremos tener. 

 

El arte y la vida están ligadas en cuanto tú lo decidas, puedes vivir con arte, o sin el, emprender con arte o sin él, la diferencia que yo he encontrado es que en el largo plazo cuando el arte está involucrado llego mucho más lejos. 

 

El arte toca lugares a los cuales ni la mente, ni las máquinas, ni la inteligencia artificial pueden llegar, somos criaturas hipercomplejas y tenemos un algoritmo hipersofisticado que no podemos decodificar, es el misterio inicial y final. 

 

Nunca hay final, solo etapas, el decidir terminar una obra, sólo marca el nacimiento de otra.

 

3. Continuar a pesar del miedo 

 

El freno que en todo momento encontraremos está inserto en nuestra médula espinal, en nuestra capacidad de supervivencia, nadie quiere ser criticado, nadie quiere ser rechazado. 

 

Es por ello que nuestra mente, nuestro ser, ralentiza nuestros pasos, pues no quiere que suframos, que nos hieran, no nos gusta que nada nos duela y el miedo nos guarda. 

 

Todas las cosas que he hecho de las que estás orgulloso y que seguro recuerdas como tus más grandes logros iniciaron con un arranque de miedo. 

 

Es buena señal, es un buen síntoma, es un buen compañero, simplemente no hay que tomarlo como consejero, es el más profundo distractor, el más profundo enemigo del creativo, de lo sublime, de lo artístico. 

 

4. Dedicarle tiempo 

 

La única forma de saber que estamos venciendo es el tiempo que estamos en el ring, el número de horas que le dedicamos a nuestro arte, a nuestro objetivo, el tiempo es nuestro recurso más valioso. 

 

Hay veces que la creatividad se cansa, de hecho esa es otra gran señal de que lo que estamos haciendo es una obra sagrada, tanto por que el miedo se confunde con pereza, tanto porque estamos utilizando no sólo toda nuestra alma, sino nuestra mentes y entrañas en lograr que nuestras obras sean desterradas de nuestra materia y existan fuera para ser observadas. 

 

La creación es un proceso infinito, con el se conecta, en él está su grandeza, nuestra tarea es entrar en esa esfera y empezar a minar dentro de ella, a traer tierra, carbón y joyas. 

 

Después dejamos que nuestra material, nuestro canal, nuestra historia le da forma y las engarzados en un formato que sea recibido, que asombra. 

 

El método de entrega también es parte de la creación, el arte es tan libre y el mundo tan grande que no merece la pena estar en un mercado, es imposible estar en el centro del ruido y ser oído. 

 

Hay que dejar de alimentar los medios y las redes sociales, hay que buscar puntos de contacto más humanos, más directos. 

 

Lo importante es continuar, a pesar de lo que sea, nadar contra la corriente y aprovechar cuando nos lleva, el único secreto es no parar. 

 

5. Entender que es un proceso 

 

Conforme más avanzo en el arte y en los negocios me doy cuenta de que nada sucede en un instante, que hay épocas, etapas, procesos que no podemos saltarnos. 

 

Estoy iniciando un nuevo negocio y me doy cuenta de que cuanto he hecho ha sido parte de mi crecimiento, el único fracaso está en dejar de intentar. 

 

No se donde están los dinteles entre lo que me sirve a mi, lo que debo de compartirte a ti, lo que debo decir y lo que no, lo único que sé es que lo que todos necesitamos es inspiración. 

 

Cuando empiezo a hurgar en mis entrañas encuentro estas palabras que espero también te ayuden como a mí, a renacer, a dejar de sufrir, a hacer, a solucionar. 

 

Ayer me di cuenta una vez más que todas las respuestas estaban ya en mi cabeza, que la solución a todos mis problemas está simplemente en la actitud y la acción. 

 

Esta es la energía que nos lleva a través del proceso y que nos ayude a generarlo si no lo tenemos, lo importante es respetar las etapas, y lo mejor de entender cada una de ellas es que podemos disfrutarla. 

 

En cada momento debemos prever o definir los resultados que deseamos tener, hay momentos de idear, otros de crear y producir, y editar una y otra vez hasta que lleguemos hasta el grado de perfección que queremos, deseamos o necesitamos. 

 

Pero hay que cuidarnos una y otra vez más, en cada vuelta de tuerca no gastar todas nuestras energías en una obra, en un proyecto, en una pieza, no existe fórmula correcta más que el tener claro el momento en que debemos de pasar a la siguiente etapa. 

 

Pues en estas épocas de libertad infinita, donde los silos se están destruyendo, donde no necesitamos de nadie para publicar, producir y distribuir para bien o para mal nadie nos dirá cuándo es momento de terminar. 

 

La gracia de esta época moderna es que podemos hacer llegar nuestras obras a sus audiencias de forma inmediata, y que ellos decidan si les aporta o no valor, si les gusta o no les gusta, si merecen el aplauso y la recomendación o si necesitamos hacer algo mejor. 

 

Y siempre podemos hacerlo mejor, en esta obra o en la siguiente, lo importante es no detenerse, además de que justo esto es lo que queremos estar pegados a la materia, al arte, es lo que nos satisface. 

 

El corazón, el intelecto, la entraña es la que manda, el arte es subjetivo y todo en él es así, intuitivo, sábete siempre que tu inconsciente es más grande que tu consciente y debes de seguirlo. 

 

El proceso lo determinas tú mismo, tú eres quien determina cuánto es suficiente, eres el artífice de tu propio destino, el único que tiene acceso al infinito potencial que tienes dentro. 

 

Eres el creador y tu creación, eres tu propio dios y estás en el cielo y en la tierra al mismo tiempo, aprende a volar y a caminar, a ser y alcanzar, a empezar y terminar.

 

Pues lo único que queda, lo único que tienes es el ser y tu eres el responsable de tu suerte, hay momentos en los que tal vez sea momento de generar más arte que dinero, y en otras por el contrario, al final no hay bueno y malo, no están peleados. 

 

Crear riqueza es también un arte, en el lo que se hace es imitar lo que hace la tierra, utilizar la energía en un recurso y hacerlo un ciclo, a veces es momento de colectar, otras de cosechar, en invierno algunos crean y otros disfrutan. 

 

Tú, sólo tú mi querido poeta decides cuándo será el momento, cuál es el proceso, sólo tú puedes estar satisfecho, hay que entender los proceso y ser feliz en cada uno de ellos. 

 

El final está sobrevalorado, no hay gran diferencia en el proceso cuando se fracasa o se tiene éxito, uno da más alegría, el otro más conocimiento, pero la alegría de uno y otro día es responsabilidad nuestra, la felicidad es de quien la trabaja.

 

6. Alternarlo con otro proyecto 

 

La actividad artística es la más complicada de cuantas he experimentado, se gasta la mente generando estrategias, el alma se cansa de sentir, las emociones que atravesamos nos alteran y a veces confundidos nos dejan. 

 

Más de una vez cada día llego a un momento donde siento que no hay más allá, que ya no puedo seguir, que las letras se han secado, que no tengo nada más que decir, pero intento seguir 

 

A veces voy contra corriente, a veces el coraje me hace seguir cuando debí parar, pero nunca va a estar mal dejar de intentar, de esto nunca nos arrepentiremos jamás, pero por el contrario el dolor de no hacerlo, el arrepentimiento, es el más gélido veneno. 

 

La palabra detenida en la mente, en el teclado o en los labios es un cáncer, quiebra lentamente cualquier voluntad, convierte cualquier experiencia en una amarga condena. 

 

Su veneno es tan doloroso que pudre cualquier sentimiento, pero la solución en el mismo arte está inserto, en la hoja y en la creación está el infinito perdón.

 

El arte es comunión, es el perdón absoluto, la sublimación, es el único escape, la única válvula que nunca se cansa, la única salida para cualquier obstáculo en la vida. 

 

Recuerdo que una vez me quedé varado en una carretera perdida en una frontera, sentí que todo se había ido a la ruina y lo único que hice fue escribir. 

 

Una y otra vez por atrevido he destrozado mi riqueza, mi conocimiento, mis amores, mis relaciones y la única solución que está siempre a la mano son mis letras. 

 

Aquí desangrándome ante ti, ante mi, ante el creador mismo, encuentro sentido, canto, escribo, callo y grito, el arte es encuentro y excomunión, pues nos hace ir tan lejos que a veces ni nosotros mismos podemos entenderlo. 

 

Cada proceso del arte, cada obra tiene sus momentos, hay que aprovechar cada uno de ellos y alternarlos con otros proyectos, bien puede ser nuestro físico, nuestra vida, nuestra economía, o otro proyecto, lo importante es mantener el radar abierto a cada momento. 

 

Entender los mejores tiempos para cada parte del proceso, hay momentos de creación, otros de distribución, otros de edición, otros de estudio, otros de disfrute y también de calma. 

 

Sólo nuestra alma, nuestra musa, nuestra obra puede decirnos lo que es para cada momento benigno, hay que estar por completo atento a nuestro intelecto, pasiones y sentimientos, y dedicarle el tiempo necesario a cada proyecto, a cada proceso. 

 

No hay camino recto, a veces hay que ejercitar el corazón, otras el cerebro, otras el cuerpo, otras el intelecto, las finanzas, la pareja, los amigos, la vida es una colección de obras de arte a ser apreciadas, trabajadas, editadas, coleccionadas. 

 

7.  Poner una fecha límite… o nó

 

El arte es ilimitado ahí radica parte de su belleza, y el manejar infinitos suele ser un problema, pues el final en realidad no existe, todo es sucesión, una ilusión, todo es cambio y transformación. 

 

El final es siempre una elección personal, es simplemente un corte de caja, una sensación, deseo, necesidad personal de dar vuelta a la página. 

 

Cualquier obra de arte puede una y mil veces recrearse y mejorarse,  otras veces lo que la hace mágica es justo que es irrepetible como la lírica, la improvisación. 

 

Poner una fecha límite sirve a la mente, al proceso para ponerle un freno, pero también circunscribe el arte a una temporalidad que no l e pertenece, pues su búsqueda suele ir hacia la eternidad, nace del infinito y en él queda suspendido. 

 

O puede ser también que este arte sea en verdad temporal, que solo esté circunscrito a un tiempo determinado, como un concierto, a una presentación, pero recordad que esto es solo una versión, un juego, una demostración. 

 

Todo es un ensayo de algo mejor. 

 

La mejor obra seguramente será la que le siga, pues todo arte va madurando con el tiempo, la maestría llega de la repetición, del ejercicio continuado de inspiración y descarga, de absorción y generación de magia. 

 

El final cómo todo lo demás es una ilusión, un capricho, alguna seguridad a la que ceñirse, circunscribirse. 

 

El arte es eterno pues su impacto trasciende el tiempo en forma de recuerdo.

 

8. Publicación 

 

Las fronteras se han terminado, los silos están destruidos para el que se ha comprometido a llegar hasta el final y entregar aquello que ha creado. 

 

La nube nos ha abierto la posibilidad infinita de entregar al momento aquello que hemos hecho, de publicar por cualquier medio nuestros proyectos. 

 

Esto nos da una sensación de final, aunque como sabemos esto no existe, es una ilusión temporal, una expresión de posibilidad, un ensayo más que nos permite reflejar y conectarnos con lo eterno y sagrado. 

 

El canto es uno y está vació, ya el buda nos lo dijo, nada nace, nada muere, nada es perfecto, ni tampoco nada deja de serlo, no hay iluminación, ni fin de la iluminación lo único que existe es el trayecto.

 

Somos materia dispuesta, un pedazo de mármol creado por una evolución cáustica de la tierra al que vamos dando forma a través del conocimiento y la experiencia. 

 

La única forma de ir avanzando es dar el siguiente paso y en el proceso de producción artística es la publicación en el caso del texto, audio, video en la web, en el caso del mundo offline es la presentación, el evento, el show, la muestra. 

 

Liberar el grito que tenemos atorado en la garganta durante años, liberar a aquella conexión que establecemos con el interior, liberarnos de nuestras obras a través de la publicación.

 

Este y el siguiente es mí paso más errático, estoy en mi burbuja de cristal intimidado por el rechazo, por el fracaso, pero en realidad este no existe, pues en realidad el éxito en esto está en la creación de la obra misma, no en su aceptación. 

 

Yo mido mi éxito en mi capacidad de creación, en la belleza de mi vida, en la satisfacción que logro con lo que hago… entonces no hay fracaso. 

 

Al rechazo estoy acostumbrado, nunca dejo de aprender a hacerme a un lado de aquellos para los que no soy grato, alejarme de quien no me quiere, y acercarme a quien me desea. 

 

No importa que nadie me quiera. 

 

No importa que me quede solo. 

 

Ya estoy solo. 

 

Yo me quiero. 

 

Y se que hay mucha gente que me quiere porque yo la quiero a ella. 

 

He aprendido a alejarme de quien no me quiere y acercarme a quien sí lo hace, sólo por lógica, por satisfacción, por diversión, por amor.

 

La obra misma hace esta selección, el que la lee o escucha decide y la disfruta. 

 

El que no la quiere, ni la desea, cierra sus ojos, cambia de dirección, y está bien, yo no soy a quien está buscando y yo tampoco a él. 

 

La publicación es la libertad de la creación artística. 

 

9. Distribución. 

 

La distribución es acelerar este proceso. 

 

No basta con simplemente dejar la obra en el sitio web, hay que prender un cohete y hacerla que vuele. 

 

Hay que tomar al pájaro de la imaginación de las manos y aventarlo desde el balcón para que abra las alas y aprenda a aletear para volar. 

 

Seguramente las primeras veces no lo logrará, lo mismo que los niños al caminar, pero eventualmente sucederá. 

 

Tarde que temprano vamos andando hacia el futuro estrellado. 

 

Tarde que temprano vamos esculpiendo un camino perpetuo. 

 

Nuestros ángeles tienen que salir del infierno y encontrar a sus semejantes, hacer el aquelarre, la orgía sensorial, la herejía espiritual, el camino junta a los divididos, hace que se encuentren los perdidos. 

 

Ninguno de los procesos tiene final, la ideación, la creación nunca debe de terminar, lo mismo la publicación, ni la edición, ni la distribución, solo hay alteración entre proyectos, procesos, momentos.

 

De esta forma es como se vive del arte en total conexión, en cada momento se está construyendo, contribuyendo, caminando en una nueva dirección, pero esto es una ilusión, el único camino es la creación. 

 

La obra artística más genuina y más exquisita es la que hacemos con nuestras vidas, pues la mayor satisfacción del arte, está en quien la hace, en quien la desea, en quien vive el proceso dentro y es tan intenso que atrae a los que le rodean. 

 

El arte son conjuros, oraciones, elegías, herejías, aquelarres, ritos suicidas donde inmolamos fragmentos de nosotros mismos para entregarlos en ofrenda de la madre belleza, naturaleza, arte o ciencia. 

 

Todos estamos buscando lo mismo, sentido. 

 

Todos estamos en el mismo camino, el infinito. 

 

Todos estamos persiguiéndonos a nosotros mismos. 

 

El mar explota en olas. 

 

Mi mente en coplas. 

 

En obras. 

 

Que vienen y van. 

 

Zozobra. 

 

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