Andalucía. Escribiendo nuevas líneas en Sierra Nevada
[social_links_para]

por | 17/03/2024 - 3:43 AM | Sin categoría

Desde la cima de la sierra nevada, contempló la página blanca infinita de las montañas, luego sigue el verde vida, y al final la azul calma del mar y el cielo, siendo uno y hacia ellos desciendo. 

El viento con su velocidad me envuelve en sus caricias y me susurra que estoy en riesgo, entonces le sonrío y tomados de la mente, avanzamos por la pendiente cantando al unísono.

El secreto es fijar la mirada con decisión en aquello que se está buscando, yendo de lado a lado, se va controlando la velocidad, la línea recta no existe, sólo podemos hacer trazos, hacia pequeños tramos y objetivos, paso a paso, verso a verso, así me voy comprendiendo..

Siguiendo con el Flow, hacia donde enfrentó el corazón me muevo, en cuanto empiezo a dudar de mí pierdo la dirección, pierdo la razón, pierdo mi enfoque y pierdo la velocidad y la confianza ganada, todo es inercia, es salir acumulando velocidad a través de la consumación de actos voluntarios intencionados hacia un mismo objetivo.

El frío está cicatrizando mis heridas, entro en la recuperación de aquello que siento que perdí, o aquello que nunca nació. 

Escribo mi nueva historia en la nieve blanca deslizando mis pies por la montaña. La dirección la elijo con el corazón, confiando en mi voluntad, mi fuerza, mi conciencia, mi indolencia. 

Tenía que venir a esquiar para demostrarme que puedo volver a empezar, que estoy escribiendo no es una una memoria de transformación sin final.

Andalucía. Escribiendo nuevas líneas en Sierra Nevada.

Renacer en Sierra Nevada!!!

Déjame entrar en ti Dios Montaña, deslizarme suavemente por tus cuestas, aprender una vez más a ir de lado a lado, de izquierda a derecha y de regreso sin problema. De arriba abajo, recuerdo que el secreto era la paciencia, el ir progresando lentamente, el dejarse ir y al mismo tiempo saberse detener. 

Enfrento nuevamente mis mayores miedos, la soledad, la ignorancia, la edad y el dolor físico. El recurrente silente miedo a ser transparente y atreverme a quebrar una vez más el espejo y  desvanecer más las cicatrices. Sé que tengo que aprender a volver a ser, a recrearme y estoy dispuesto a hacerlo. 

Quiero entregarle mis inseguridades a alguien, creo que te las dejaré a ti, querida Sierra Madre Diosa Montaña. Tú eres el ejemplo de lo que permanece, de ser nuevamente verde siempre, de no inmutarse ante la nieve, el agua, el viento o los hombres que como hormigas por ti ascienden. Se que fuiste formada de temblores, pero ahí me doy cuenta que estamos hechos de lo mismo, que nuestro camino solo es la trascendencia, que este es solo un paso, un día, una lección, una metáfora, un pretexto para continuar, para girar la rueda del dharma, para extinguir más karmas, para ser uno con la nada de la sierra nevada.

Esquiar para mí es nuevo, y en cada proceso de aprendizaje como estos en los que enfrentó el miedo, voy un poco más dentro de mí mismo. Siento que esta travesía es una curación, es esquiar para mí es 

algo nuevo que no tiene nada que ver con mi historia, es una versión más del volver a empezar, domar la intensidad de la velocidad, girando una vez más a la derecha, girando otra vez a la izquierda, dándome cuenta de que sólo existe la siguiente vuelta, el siguiente paso. No importa la velocidad, lo que importa es el dominio de mí mismo, al entrar en este territorio comprendo desde diferentes aristas mis creencias, los riesgos y los impedimentos que yo mismo me creo y esquío sobre ellos. 

Me concentro en ser incansable, en descender hacia la calma por la nieve blanca y danzar hacia la derecha, luego a la izquierda. En su reflejo, entiendo que la meta es la pureza y el cristal, en ser una transparente roca. En las grietas inmortalizo el momento y sorbo el aprendizaje eterno de la concentración, sigo a velocidad hacia dentro, y el amor es lo único que encuentro, ese es el verdadero control.

El secreto está en fluir, en confiar en la innata capacidad, en reconocer que el miedo no es una barrera, sino un anuncio de que se está yendo en la dirección correcta, pues hacia arriba no hay barrera. Dirijo mi voluntad en la dirección correcta y danzo en equilibrio en ella. 

Desde la cima de la sierra nevada, contempló la página blanca infinita de las montañas, luego sigue el verde vida, y al final la azul calma del mar y el cielo, siendo uno y hacia ellos desciendo. 

El viento con su velocidad me envuelve en sus caricias y me susurra que estoy en riesgo, entonces le sonrío y tomados de la mente, avanzamos por la pendiente cantando al unísono.

Siempre he creído que la única forma de aprender o conocer algo es experimentarlo. Hoy lo que el esquí me enseña es algo que he oído miles de veces, pero hasta ahora he experimentado como una verdad para poder esquiar.

Lo que siempre dicen es que hacia dónde miras es hacia dónde vas, que si tienes la vista fija en tu objetivo, llegarás a él y ahora lo experimento. En la nieve lo vine a comprender. 

El secreto es fijar la mirada con decisión en aquello que se está buscando, yendo de lado a lado, se va controlando la velocidad, la línea recta no existe, sólo podemos hacer trazos, hacia pequeños tramos y objetivos, paso a paso, verso a verso, así me voy comprendiendo..

Hoy creo que el Utravelman en Andalucía renacerá, que entrará en las entrañas de esta región para convertirse en un Andalust, tomará Málaga como residencia y empezará a crear su investigación sobre esta región

Me reencuentro en el viento, descendiendo sobre la nieve blanca, fluyendo con el alma acelerada, con las pulsaciones agitadas, aprendiendo algo nuevo, enfrentando nuevos miedos, tomando nuevas capacidades como la de la dirección enfocada. 

Siguiendo con el Flow, hacia donde enfrentó el corazón me muevo, en cuanto empiezo a dudar de mí pierdo la dirección, pierdo la razón, pierdo mi enfoque y pierdo la velocidad y la confianza ganada, todo es inercia, es salir acumulando velocidad a través de la consumación de actos voluntarios intencionados hacia un mismo objetivo.

Me ha alejado de todo aquel que ha dejado de confiar en mí, me ha alejado incluso de las partes de mí que me dan debilidad. Me he concentrado en adquirir fortaleza, realizando aquellas tareas que me retan, voy haciendo posible aquello que me parecía imposible, voy acumulando en secreto mis metas cumplidas, mis preseas. 

El frío está cicatrizando mis heridas, entro en la recuperación de aquello que siento que perdí, o aquello que nunca nació. Hoy encuentro en mí una nueva voluntad que desea ir más allá, que desea hacerme entrar a una nueva velocidad, una nueva dirección. Eso es lo que estoy haciendo, agarrar confianza en el Flow. Eso es lo que he aprendido en la nieve, ya lo hice en la Montaña, ya lo hice en la caminata, ya lo hice en la bicicleta, ahora lo hago en la nieve en esta Sierra Nevada. 

Escribo mi nueva historia en la nieve blanca deslizando mis pies por la montaña. La dirección la elijo con el corazón, confiando en mi voluntad, mi fuerza, mi conciencia, mi indolencia. 

Escribo en la nieve blanca mi nueva historia, los esquís que he puesto en mis pies me ayudan a dibujar nuevos trazos. Me adentro en la blanca hoja de la cima y escribo con mis pies mis primeras líneas. Pronto ultravelman empezará a recordar quién ha sido y de lo que es capaz. 

Tenía que venir a esquiar para demostrarme que podía seguir adelante, para recordar una vez más que siempre puedo volver a empezar, para darme cuenta de que ya mi vida ha cambiado por completo, que seguiré dando rienda suelta a mi aventura, mientras sigo emprendiendo como toda mi vida lo he hecho.

Aquí en las hojas blancas de Sierra Nevada me he descubierto como un nuevo ser completo, que vive escribiendo, creando, que convive con personas que comparten el deseo de libertad y la pasión desbocada por la naturaleza y las experiencias, que de una u otra manera  se retan, con aquellos otros viajeros que como yo desvían siempre su identidad. 

En la nieve blanca de la montaña me doy cuenta de que todas mis historias se engarzan una historia que concentra mi vida entera. Soy una entidad que va creando poemas, crónicas, audios y diversas versiones artísticas de sus experiencias.

Sé que lo que estoy escribiendo no es una novela, sino una memoria de transformación sin final, un libro abierto en el que voy, al igual que en la nieve, de derecha a izquierda trazando líneas de conciencia, en las que voy conservando el equilibrio entre las diversas facetas como escritor, como emprendedor, como amigo, amante, atleta y practicante.

Sigo practicando la recreación, me sigo regenerando vuelta a vuelta, caída a caída, las heridas cicatrizan y vuelo con una sonrisa del tamaño del horizonte que me habita. 

Sigo persiguiendo al sol blanco que descubrí en la adolescencia, me concentro en su belleza y ardo en su iridiscencia, he dejado de ser fénix, soy vital energía siento la adrenalina de la vida palpitar en mi esencia.

Desciendo a velocidad por la montaña, me vuelvo viento, a donde mi corazón me lleva ahí hoy. La pasión es la verdadera madre de la naturaleza, el significado del viento se multiplica en armonía y danzo en ella.

Sierra nevada 15 de febrero de 2024.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *