Los verbos que nos llevan a alcanzar nuestras metas
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por | 13/03/2023 - 3:05 PM | Recreación

Parece el camino será mucho más largo de lo planeado, no me tomará días, ni meses, sino años llegar a la meta, en esencia no sé cual sea, pues dado que la felicidad es un destino, un camino, no se que puedo considerar una meta, sin embargo al parecer es básico para el alcance de la felicidad el completar tareas, también puedo establecer verbos y contabilizar el número de ejercicios, horas de práctica, pero no más allá, no hay cielo, el nirvana por lo que sé, no se alcanza sólo con la práctica; entre más se, más ignorante, me siento, entre más consciente soy de mi emoción veo que debo de trabajar más en ella, en la salud física hay metas de realización y algunas de resistencia.

El querer controlar la vida o la felicidad, es demasiado simplista, es como las creencias ortodoxas, y al final son creencias, no es ciencia, sino prácticas, las ciencias de la felicidad, son igual de falaces o reales que las ciencias sociales, entonces lo único que queda es la práctica, es lo único que en existe en realidad, es el único objeto a amar, el camino en verdad tampoco existe sólo la ilusión de los pasos que se dan, el proceso de avanzar. Los verbos son lo único que podemos amar.

El camino no existe, sólo la práctica, las metas son solo etapas, el verdadero avance se da en la práctica, en la conjugación de los verbos que nos llevan a realizar lo que queremos.

Si queremos incrementar nuestra felicidad debemos de elegir los verbos que vamos a conjugar, las prácticas que vamos a realizar, pues las metas son solo dinteles, ilusiones que nos dan tracción, pero para las largas metas lo único que en realidad existe es la práctica. Esa es otra gran enseñanza de la meditación, a ningún lugar se llega, nada se alcanza, sólo nos vamos sintiendo mejor al final de las jornadas.

Entonces lo principal es elegir los verbos que nos conducirán a donde queremos y empezar a juntar horas, acciones, repeticiones, intentos y la verdadera meta pareciera amar esta práctica, la perfección no existe, solo la respiración, el juntar horas, palabras, lecciones, enseñanzas, profundizar más y más, una respuesta siempre lleva a otra pregunta, el infinito se multiplica en las horas y solo nuestra sombra va encarnándose como la del buda en la roca.

Los resultados se alcanzan cuando las horas se convierten en días, los meses en años y se van apilando unos tras otros, entonces lo importante es elegir bien los verbo y practicarlos tanto como queramos seguir avanzando, sólo se pasa el obstáculo enfrentándolo, con mis letras voy disolviendo dureza, voy moldeando e imitando con mi pensamiento su esencia, creo que la verdadera batalla se da en la danza, en buscar armonizar, volver gracil la alimaña, no se trata de despertar de la pesadilla sino de terminarla, de quedarse hasta el final para darnos cuenta de que el final solo es un sueño y que tras el no hay nada más que otro instante, otra ilusión creada por el mismo encantador para entretenerse con su juego de dominación, pues en esencia, la batalla siempre se gana dejando de ver la meta como una amenaza. Cuanto aparece en nuestra presencia son solo pruebas y nosotros decidimos si queremos ser parte de ellas, y la práctica se vuelve un juego, en el que solo estamos compitiendo contra nosotros mismos,  es un juego de azar y también de destreza, pues las variables que enfrentamos regularmente se nos escapan de las manos, hay una infinidad de fuerzas invisibles para nuestra condición de realizar. Crear, meditar, estudiar, entender, viajar lo importante es hallar los verbos que nos lleva a donde queremos llegar. La meta es irreal, nunca es, ni será como imaginamos, lo único que sí es cierto es que seguiremos descubriendo al que seremos y que al final nos miraremos diciéndonos, que felices somos al hacer esto.

 

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